17 de Enero, 2018





Misión Gula de Miro Popic
La cocina venezolana de la diáspora (I)
10-09-16

Durante dos siglos Venezuela fue un país donde la gente llegaba y aquí se quedaba, haciendo vida. Desde hace una década somos un país de donde la gente se va, los nacidos aquí, los más jóvenes, gente valiosa. Nos hemos transformado, repentinamente, en emigrantes. Dejamos de ser anfitriones para convertirnos en desplazados. El traspaso de fronteras de estos connacionales abarca también las formas de cocinar y las preferencias alimentarias que viajan como equipaje inmaterial en la memoria gustativa de los que se van, junto a la harina P.A.N., la lata de diablitos y los torontos que van en la maleta. Además de la eterna nostalgia de tequeños.
Un informe del Banco Mundial revela la cantidad en 521.620 emigrantes venezolanos para 2010. Cifras estimadas de organismos no gubernamentales estiman que para 2015 el número se triplicó. Son más de dos millones de venezolanos los que han abandonado el país en los primeros tres lustros del siglo XXI y hoy se encuentran diseminados en los cinco continentes. Se trata de una emigración selectiva formada en su mayoría por profesionales o grupos de posición económica estable, contrario a lo acontecido con grupos sociales de otros países latinoamericanos. Además de angustias y penurias ¿qué es lo que más une e identifica a estos compatriotas? ¡Que todos son comedores de arepas!
Muchos de estos venezolanos en el exterior han debido dedicarse a tareas ajenas a sus profesiones y han encontrado en el negocio de la comida una manera de subsistir honestamente haciendo lo que hacían o veían hacer en sus propios hogares. Hoy hay más de quinientos restaurantes o ventas de comida venezolana en distintas ciudades del mundo, desde un sencillo pero práctico foodtrucks, como llaman a los puestos ambulantes de comida callejera, hasta restaurantes más formales y servicios de comida para llevar o cocina por encargo.
En Noruega, por ejemplo, cuatro venezolanos de Maracaibo, Carlos Osorio, Gabriela Ojeda, Carlos Briceño y Aleyne Castillo, abrieron Arepas Latinske Smacker, www.arepas.no, como servicio de catering con el objetivo de transformarlo en restaurante formal. Ninguno de ellos estuvo nunca relacionado con la actividad culinaria, proceden de profesiones como ingeniería, química pura, telecomunicaciones y diseño gráfico. ¿Por qué arepas? Gabriela Ojeda dice que “es nuestra herencia ya que todos la llevamos en el paladar. A los noruegos les cuesta un poco pronunciar los nombres. Colocamos una fotografía para dar entender de qué se trata”. El problema mayor fue el suministro de la materia prima. Lo más duro ha sido acostumbrarse a estar de pie tantas horas atendiendo clientes, incluso pasar noches enteras sin dormir preparando lo necesario para hacer funcionar el negocio.
Unos quince restaurantes venezolanos han abierto en los últimos ocho años en la zona de Nueva York, la mayoría de ellos pequeños puestos de comida rápida centrados en el sándwich de maíz que es como definen algunos críticos a nuestra popular arepa. Maribel Araujo y Arístides Barrios, propietarios de Caracas Arepa Bar, en el East Village (93 ½ E 7th St. NY 10009) www.caracasarepabar.com, declaran orgullosos ser “los sembradores oficiales de la arepa en New York. Estamos felices de que otros negocios hayan abierto durante los más de ocho años que funcionamos. Es la mejor manera de posicionar nuestra comida, de la misma manera que está el sushi, los burritos o los falafel”. Comenzaron en el año 2003 vendiendo 60 arepas diarias, hoy venden más de 1.000. No son los únicos y sus clientes son de todo el mundo, no solo venezolanos. En rigor, la primera incursión exitosa de la cocina venezolana en Estados Unidos la inició Pica Pica arepa kitchen, en California, primero en Napa y luego en San Francisco, en Mission Dictrict, a comienzos del 2005, haciendo énfasis en que se trata de comida libre de gluten y la promesa de que “our arepas are made by hand daily, the fillings are slow-cooked and they are best eaten with your hands”. Pocos saben que este emprendimiento lo inició Adriana López y su esposo, quien es hermana de Leopoldo López, el preso político más renombrado de Venezuela. (continuará).






Compartir/Guardar

<Ver más Noticias






InicioGuía GastronómicaNoticiasVinosOpinionesQuiénes SomosContáctenos

Miro Popic Editor C.A. ® RIF: J-30047491-7
Todos los derechos reservados / All rights reserved

Diseño Web: Cograf